martes, 6 de diciembre de 2011


Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza, no es apenas conmemorar el suceso, sino aprender lecciones en los fracasos, es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones y períodos de crisis, no es una fatalidad del destino, sino una conquista de quien sabe viajar para dentro de su propio ser, es dejar de ser víctima de los problemas y volverse un actor de la propia historia, es no tener miedo de los propios sentimientos, es saber hablar de uno mismo, es tener coraje para oír un “NO”, es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta, es tener madurez para decir “me equivoqué”, es tener la osadía para decir “perdóname”, es tener sensibilidad para expresar “te necesito”, es tener capacidad de decir “te amo”, que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo. Ser feliz no es tener una vida perfecta sino usar las lágrimas para regar la tolerancia, usar las pérdidas para refinar la paciencia, usar el dolor para lapidar el placer, usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia. Jamás desistas, jamás desistas de las personas que amas. Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario